Cuánto cuesta mantener una web en España (y qué incluye cada precio)
Qué se paga realmente en un plan de mantenimiento web, por qué hay planes de 29 € y de 200 €, y cómo saber si lo que te ofrecen cubre lo que necesitas.
El mantenimiento web en España se mueve, grosso modo, entre 30 y 200 € al mes. Es una horquilla tan amplia que no dice nada por sí sola. Lo que importa es qué hay dentro.
Por qué hay tanta diferencia de precio
Porque “mantenimiento” no significa lo mismo para todo el mundo. En la práctica hay tres niveles distintos vendidos con la misma palabra.
Nivel 1 — Actualizaciones automáticas (15-40 €/mes)
Un script actualiza los plugins y hace una copia. Nadie mira nada. Si una actualización rompe la web, se entera el cliente, normalmente por un email de alguien preguntando por qué no funciona el formulario.
Es mejor que nada, pero conviene saber lo que se compra: no hay horas de persona dentro.
Nivel 2 — Mantenimiento con revisión humana (50-120 €/mes)
Alguien comprueba que la actualización no ha roto nada, revisa la seguridad y responde cuando escribes. Suele incluir un número de horas para cambios pequeños.
Es el nivel razonable para una web de empresa.
Nivel 3 — Mantenimiento con compromiso (130-250 €/mes)
Añade entorno de pruebas, monitorización activa, prioridad en incidencias y un tiempo de respuesta por escrito. Tiene sentido cuando la web genera ingresos directos: una tienda, un sistema de reservas, una web de captación con inversión en publicidad.
Las cuatro preguntas que distinguen un plan serio
Antes de contratar, pregunta esto. Las respuestas dicen más que el precio:
1. ¿Cuántas horas de trabajo incluye al mes? Si la respuesta es “las que necesites”, desconfía. El soporte ilimitado a 29 € solo funciona mientras nadie lo usa. Un plan honesto dice “dos horas” y las cumple.
2. ¿Dónde se guardan las copias de seguridad? Si están en el mismo servidor que la web, no son copias: son una ilusión. Si el servidor cae o alguien entra, se pierde todo a la vez.
3. ¿Cuándo fue la última vez que restaurasteis una copia para comprobar que funcionaba? Esta es la mejor pregunta de todas. Tener copias y poder recuperarse no es lo mismo. Si nadie las ha probado nunca, nadie sabe si sirven.
4. ¿Qué pasa si quiero irme? La respuesta correcta es “te llevas los accesos y las copias”. Si hay evasivas, el problema es más grave que el precio.
Qué NO suele estar incluido
Conviene saberlo antes de firmar, porque es la fuente habitual de malentendidos:
- El hosting, salvo que se diga expresamente.
- La puesta al día inicial. Si tu web lleva dos años sin tocarse, ponerla al día es un trabajo aparte, y a veces lleva varias horas.
- Los rediseños y las funciones nuevas. Mantener no es desarrollar.
- Las licencias de plugins de pago.
- La recuperación tras un hackeo, que casi siempre se factura aparte.
¿Y si mi web es pequeña y no la toco nunca?
Entonces quizá no necesites un plan mensual. Una web sencilla que no cambia puede sobrevivir con una revisión trimestral bien hecha. Lo que no es buena idea es no hacer nada durante años: los ataques a WordPress son automáticos y no eligen a quién.
Un proveedor decente te lo dirá, aunque signifique venderte menos.
Cómo decidir
Pregúntate cuánto te cuesta un día sin web. Si la respuesta es “nada, casi nadie entra”, un plan básico sobra. Si la respuesta es “pierdo pedidos”, el plan tiene que incluir monitorización y prioridad, y el precio sube en consecuencia.
Es una decisión de riesgo, no de informática.
Si quieres saber en qué estado está tu web antes de contratar nada, podemos revisarla y decirte qué necesita de verdad.