+34 966 87 37 50 info@digiworks.es
MailerLite Email Marketing for Small Business

Hoy nos desayunábamos con una triste noticia para el mundo empresarial: Steve Jobs, líder de Apple, se baja del barco. Tras 7 años de lucha contra el cáncer, el directivo ha hecho pública su dimisión como CEO mediante las siguientes declaraciones: «Siempre dije que si llegaba en algún momento el día en el que no pudiera cumplir la funciones de consejero delegado de Apple os lo comunicaría directamente. Desafortunadamente, ese día ha llegado«.

Steve Jobs, lejos de ser un directivo en la sombra, ha llegado a ser uno de los gurús más relevantes del mundo tecnológico, convirtiendo cada una de sus apariciones en verdaderos acontecimientos mediáticos seguidos por millones de personas a lo largo de todo el mundo. Precisamente en una de sus últimas comparecencias, en el mes de marzo, el de Cupertino presentaba el iPad 2 tras una baja médica, dejando patente su delicado estado de salud.

Si bien la personalización de la marca en su líder puede haber sido clave para contribuir al éxito de la compañía, cuando una marca se encuentra tan condicionada por la persona que la representa, como es el caso de Apple, una noticia de este tipo también suele tener repercusiones de cara a la confianza de los clientes y de los mercados bursátiles.

 

¿Qué consecuencias puede tener para la marca la noticia?

Siguiendo las recomendaciones del propio Jobs, la compañía ha anunciado que será Tim Cook quien ocupará el puesto de consejero delegado del gigante tecnológico. El anuncio, realizado de manera ágil y rápida, ha ayudado a reducir la incertidumbre sobre el futuro inmediato de la compañía, y con ello el recelo de inestabilidad y las posibles consecuencias en cuanto a valor bursátil.

Además, la persona designada para el puesto no es ningún novato, sino que es quien hasta ahora venía desempeñando el cargo en funciones sustituyendo a Jobs en sus períodos de baja médica. Durante las etapas que Cook ha llevado el mando, las acciones de la compañía no sólo no han sufrido, sino que se han revitalizado, por lo que este veterano, bien conocido en Wall Street, cuenta con la confianza de los inversores.

Falta comprobar si Cook será capaz de dotar a los productos y presentaciones de Apple de la misma magia que su predecesor, ya que Steve Jobs, todo un ejemplo de superación tanto en lo personal como en lo profesional, ha sabido erigirse como un triunfador carismático, venerado por sus seguidores y respetado por sus competidores.

Un carácter que ha sabido transferir como nadie a la marca, y que ha conducido a Apple a estar disputándose hoy en día el primer puesto de empresa más valiosa para los inversores con la petrolera Exxon Mobil.

Recordemos que este hombre, no sólo nos ha dado grandes descubrimientos como el iPod, el iPhone o el iPad, sino que ha compartido con el mundo la creencia de que lo mejor está por llegar, nos ha enseñado el valor del esfuerzo personal, y que los sueños, tarde o temprano se pueden hacer realidad. Un directivo que nos ha hablado de Keep hungry, keep foolish. Un hombre que, habiendo sido expulsado de la universidad, fue cofundador de Apple en 1976 en el garaje de la familia que le adoptó, y se vio despedido de la misma 10 años después. Lejos de venirse abajo, continuó luchando por exitosos proyectos, como la creación de la productora Pixar (hoy propiedad de Disney), y logró volver a Apple por la puerta grande a finales de los 90. Con él, llegó el verdadero valor a la compañía: las acciones pasaron de 3 dólares a 300, y la manzana se convirtió en un símbolo de incalculable valor. Un símbolo que, esperemos, sepa mantener la esencia del líder que lo hizo leyenda.

 

Imagen |  Reuters / Lorena Blázquez

En Digiworks | Apple se apunta a las redes sociales