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marketing postal

Desde hace días llevo dándole vueltas a este artículo y por fin, me he decidido a escribirlo para poner en conocimiento de todos los que me leéis una de mis mayores curiosidades desde que tengo uso de razón y con ello llave del buzón de mi casa. La mayoría de días, al abrir el buzón lo encontramos lleno de publicidad o propaganda de diferentes estilos, colores y tamaños… ¿Por qué tienen esos colores, estilos y esos tamaños? Hoy vamos a analizar tres de los últimos folletos que he sacado del buzón y a hablar del marketing postal, la conocida como propaganda de mi buzón.

 

La propaganda más extendida del universo

Sin ninguna duda de los tres folletos que he recogido hoy de mi buzón el que más me llama la atención es el de Mediamarket. Un folleto de unas dimensiones desproporcionadas y que para leer has de abrir los brazos como si fueras a repartir abrazos. Si intentamos sacar alguna conclusión sobre su tamaño la única que se me ocurre es que con su tamaño busca llamar la atención del que lo lee y de los que ven a esa persona leyendo un folleto de esas dimensiones se ve a cientos de metros aunque no te interese.

Todo lo demás del folleto es totalmente normal, fotos grandes, los precios muy destacados y unos colores llamativos, cosas que encontraremos en casi todos los folletos que recojamos de nuestro buzón.

 

La nueva peluquería de la esquina

El segundo folleto que he sacado de mi buzón es de la nueva peluquería china que han abierto en mi calle. Un folleto reducidísimo, con colores muy tristes y sin demasiada información pero con algo muy importante y atrayente para un nuevo negocio, sea cual sea éste. Cada folleto otorga un euro de descuento para la primera visita a la nueva peluquería, sin duda un reclamo interesante para conseguir algún cliente.

Un fallo que pasará desapercibido para mucha gente pero no para mí que he hasta subrayado los folletos es que se han olvidado del detalle de indicar que sólo será válido un cupón o un número de folletos descuento determinado por cliente, ¿me podré cortar el pelo gratis? No dudéis que lo intentaré.

 

El Supermercado de la esquina

Cada miércoles de cada semana y sin fallo recojo el folleto publicitario del supermercado de la esquina, un folleto sencillo de tamaño folio impreso por las dos caras donde ofertan diversos productos cada semana. Analicemos, cada semana y el mismo día recibo el folleto. La costumbre hace que yo no, pero seguro que alguien espere semanalmente ese folleto para consultar las ofertas, comparar precios e ir a comprar si le interesa. Así se ha creado un hábito en esa persona. Es muy sencillo porque los alimentos son productos de primera necesidad, no es necesario anunciar leche para venderla porque todo el mundo compra leche y solo es necesario publicitar la leche si esta está en oferta y hace que acudan más clientes a adquirirla.

Y por último me ha gustado un detalle de este folleto que ya vienen repitiendo desde hace tiempo, indican los precios en euros pero también en pesetas. Esto es algo que les diferencia de la competencia. No es un supermercado demasiado grande y a él acuden bastantes personas mayores, que aunque ya convivamos en el euro desde hace bastante tiempo, siguen anclados en la peseta. Parece una tontería, pero este detalle seguro que le reporta algún cliente que puede hacer su compra en pesetas y luego pagarla en euros.

 

Opinando libremente…

¿Esto se muy asemejar al correo spam o no deseado? Es posible en la medida en que no nos hayamos suscrito a ninguna promoción o envío postal de alguna empresa. Por norma general es información no solicitada que llega a nuestro buzón sin nuestro permiso pero que solemos ojear con cierta desgana hasta que algo capta nuestra atención, ya sea mediante sus fotos, ofertas, colores vivos o formato desmesurado.

 

Imagen | Acciones Urbanas / Left Hand Rotation

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