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Google Mobilegeddon: cómo afecta a tu web el último cambio de algoritmo de Google 

Google lo avisó: a partir del día 21 de abril, todos los sites debían estar adaptados para dispositivos móviles, o sufrirían las consecuencias.

El rey de los buscadores, cuya máxima es ofrecer el mejor servicio posible a sus usuarios, es consciente del elevado porcentaje de clientes que acceden desde sus móviles y tablets cada día, aproximadamente un 60%.

Y no está dispuesto a ofrecerles una experiencia mediocre de navegación, con páginas en las que desde el móvil cuesta clicar el enlace deseado, o que  exigen al usuario tener que hacer scroll horizontal para poder visualizar el contenido.

Por ello, desde hace unos meses anunció que aquellas webs que no se adaptaran en el plazo marcado a los nuevos tiempos, serían penalizadas en su posicionamiento. Y así lo ha hecho.

 

En un movimiento catalogado por algunos como el Mobilegeddon, el último golpe de Google parece que afectará el posicionamiento de un buen número de empresas por no ser “mobile- friendly”. ¿Cómo afecta a tu web el último cambio de algoritmo de Google?

 

¿Cómo saber si tu página cumple con las nuevas exigencias de Google?   

Google ha puesto a disposición de los usuarios una herramienta para comprobar si tu web es mobile – friendly o no.

Simplemente introduciendo el enlace de la url que queremos comprobar, el buscador nos informa de la situación en la que se encuentra, si está adaptada a las nuevas exigencias o, en caso contrario, qué áreas son las que deben ser modificadas para cumplir los requisitos.

Además, nos muestra una vista previa para saber cómo se visualiza desde dispositivos móviles.

 

 

¿Qué pasa si mi web no está aún adaptada? ¿Google me ha penalizado?

En el caso de que tu web no esté aún adaptada, espera antes de ponerte a llorar. La buena noticia, es que Google ha afirmado que estos cambios en el posicionamiento en principio sólo afectarán a las búsquedas realizadas desde dispositivos móviles.

Es decir, si la mayor parte de tu tráfico procede desde ordenadores, no tienes que preocuparte demasiado, puesto que no te afectará excesivamente el cambio de algoritmo de Google.

Para conocer este porcentaje, simplemente debes visitar el apartado Audiencia > Móvil > Visión general de tu cuenta de Analytics, y tendrás desglosada por dispositivos la procedencia de tu tráfico.

No obstante, no entrar en pánico no significa tampoco que te relajes y dejes de lado la adaptación a móvil de tu site, puesto que tarde o temprano te perjudicará no hacerlo.

 

¿Cómo hacer que tu web sea mobile – friendly?

La manera más sencilla es mediante un diseño web responsivo (ver Responsive Web Design). Sin embargo, también puedes optar por crear una versión móvil de tu site, ya que Google comenta que no primará una opción sobre otra a la hora de valorar el posicionamiento de la web en cuestión.

Sea como fuere, lo ideal es que aproveches cuanto antes y te pongas manos a la obra, apoyándote en las recomendaciones de esta Guía para crear sitios adaptados a móvil.

Recuerda que si la web de tu competencia se adapta a móvil mejor que la tuya, ahora tiene más posibilidades de aparecer por delante de ti en los resultados de búsqueda.

 

¿Necesitas ayuda o asesoramiento para adaptar tu web a móvil? Nosotros podemos ayudarte.

 

Imagen | Annie Mole / Michael Coghlan

En Digiworks | Responsive Web Design: qué es y para qué sirve

Las Smart Cities se interesan por la tecnología Beacon

En posts anteriores hemos hablado de los beacons, pequeños dispositivos que emiten una señal que puede ser detectada por smartphones sin necesidad de conexión a la red.

Estos pequeños artefactos se conectan mediante Bluetooth (BLE: Bluetooth Low Energy), y vienen a superar las limitaciones de otras tecnologías predecesoras, como el NFC.

Normalmente, se utilizan indistintamente los términos Beacon e iBeacon, refiriéndose esta última al desarrollo realizado por Apple (ver Beacons, ¿qué son y cómo van a revolucionar nuestra forma de comprar?).

Mediante la inteligencia de proximidad que nos ofrecen, es posible recopilar datos y facilitar información de valor en el momento y lugar más convenientes para el usuario, que debe prestar para ello su consentimiento.

Las marcas y superficies comerciales están empezando a valorar el enorme potencial que esto les ofrece, pero también las ciudades pueden aprovechar los beacons como canal de comunicación con sus habitantes. (más…)

Beacons: ¿qué son y cómo van a revolucionar nuestra forma de comprar? 

beacons

Beacons

Entro a una tienda de ropa, y recibo un mensaje en mi móvil: “Bienvenida otra vez, Lorena. Hemos recibido unas botas que combinan genial con el vestido que te compraste el mes pasado, puedes verlas en la primera planta”.

Voy directamente, me pruebo las botas, y ante la duda de si comprarlas o no, veo que he recibido un nuevo mensaje en el móvil: “Si te gustan, puedes llevártelas con un 20% de descuento, sólo hoy”. Decido comprarlas, y cuando me acerco a la tremenda cola que hay para pagar, el móvil me recuerda: “Lorena, no hagas colas. Como ya tienes asociada tu cuenta de Paypal, no tienes que pasar por caja, al salir se te cobrarán automáticamente”.   ¡Perfecto! (más…)

¿Fidelizar clientes? ¡Que les den!

¿Has escuchado alguna vez lo de que cuesta más atraer a un cliente nuevo que fidelizar a un cliente que ya tenemos?

Uno de los padres del marketing, P. Kotler, decía que el coste de captar nuevos clientes es de 5 a 7 veces mayor que el de retener a los clientes que ya se tienen.

Algunos pensarán que es obvio, que a la empresa le interesa ir teniendo más y más clientes nuevos, y que lo de ¿Fidelizar clientes? ¡Que les den!

Si eres de los que piensa así, hoy queremos proponerte una reflexión, muy sencilla y en primera persona, para que te plantees si realmente estás haciendo las cosas bien o no (y en este caso, nunca mejor dicho lo de “O-NO”, ejem…).

 

El dulce cortejo y los primeros años de noviazgo

Mi “yo” del pasado se dio de alta como cliente en una empresa de telefonía + Internet, a un precio razonable por aquel entonces, a cambio de una permanencia que acaté sin rechistar.

Transcurrido el año, me proponen mantener ese mismo precio a cambio de renovar un año, o morir con un precio desorbitado si no quiero atarme a una permanencia.

A pesar de no tenerlas todas conmigo porque, en fin, uno sabe que hoy trabaja y tiene casa aquí, pero pocas garantías de que eso se vaya a mantener inamovible conforme están las cosas, decido renovar. A cambio de simplemente mantener lo que ya tenía (con una ligera subida de precio), ni un mega más de regalo, ni unas flores… cero. Pero sigo dentro de lo normal, contenta con el servicio y recomendándolo a todo el que se tercia. Y cumplo estoicamente con mi segundo año de compromiso, porque yo soy así de rara, de esas personas que si están contentas en una relación piensan que por qué estropearlo y no les importa contarle al mundo lo felices que son.

 

Se nos rompió el amor

Sin embargo, pasado ese tiempo, cual pareja de enamorados que se gasta de tanto usarse, llega lo turbio del asunto: la crisis de los dos años.

Un día, sin esperarlo, ¡zas! me llega una factura como un puñal que me desangra. Llamo a la compañía, para que me expliquen si son ellos o soy yo, y me dicen que se acabó, que es lo que hay.

– “Hey, pero ¿no queréis que os renueve permanencia, o algo?”.

– “Señooora, lo único que podemos ofrecerle es meterle una nueva línea de móvil por sólo XX€ más”.

Vamos a ver… ¿Más? ¡Pero si yo lo quiero es pagar menos! ¡O lo mismo! Pero, pero… ¡si antes me queríais! ¿Qué ha fallado aquí? ¿Qué he hecho mal? Ya no digo que me hagáis una suculenta oferta para que me quede y siga hablando maravillas de vosotros y recomendándoos… Simplemente con que no me recarguéis lo que pagaba hasta ahora, soy feliz… Pero no, se ve que no.

Desolada, busco ofertas de alguien que pueda llegar a quererme, y me encuentro con que esa misma compañía, MI compañía hasta entonces, ofrece a las altas nuevas una cuota anual de menos de la mitad, ¡y sin permanencia! Tócate las narices…

Lo primero que viene a mi mente: ¿Qué tienen ellos que no tenga yo?

Lo segundo: ¿No valoran que esté dispuesta a comprometerme, y ahora prefieren amores de un día?

La triste realidad me golpea: ganar un cliente nuevo es más interesante que mantener a un buen cliente.

¿En qué lugar me deja esto? ¿Se supone que ahora debería borrar todos los posts que he escrito sobre cómo fidelizar clientes? Maldita sea…

 

Mi último intento por recuperar la relación

A pesar del despecho, me “bajo los pantalones” y hago un último intento por recuperar la relación. Les explico la situación, y les digo que yo quiero quedarme con ellos, pero que necesito ver algo de interés también por su parte. Pregunto si puedo acogerme a esa oferta para seguir con ellos y, como suponía, me dicen que no. Que sólo es para clientes nuevos.

En un momento de desesperación, pregunto lo que a cualquiera se nos pasaría por la mente:

¿Y si me doy de baja y me doy de alta?

– Pues no valdría, porque aparecería como que ya ha sido clienta. No se puede “hacer trampas”.

– ¿Y si lo pongo a nombre de… pongamos… mi marido?

– … (Tocado y hundido, debe estar alucinando con mi agilidad mental, es algo que a nadie se le hubiera ocurrido jamás… ay Señorrrrr).

Le pregunto si no le parece muy absurdo, y me dice que sí, pero que es lo que hay. Le propongo si no es mejor ahorrarnos todo esto, y que no tengan que pagar y mandarme a un técnico para que venga a hacerme una instalación que ya tengo, y a entregarme un router que tengo también. Y me dice que normalmente la gente no se toma la molestia de darse de baja para volverse a dar de alta, que se van y ya. De pronto, no sé si me siento tremendamente ocurrente de que nadie haga eso, o si soy tan buena clienta que soy tonta y me esfuerzo por luchar en causas imposibles.

Así que llego a la conclusión de que, posiblemente, cuando sientes que eres el único que se toma la molestia para mantener una relación, es que la otra parte no te merece.

Y que quizás sólo le interesaré cuando ya me haya ido con otro, pero entonces será tarde, porque en caliente se aguantan muchas cosas, pero he aprendido la lección y no volveré a cometer el mismo error.

Si tú también te sientes incomprendido, te indigna que se deje perder así a los clientes que te querían, o simplemente tienes alguna recomendación para mí, estoy abierta a sugerencias. 🙂

 

Imagen | Rev. Xanatos Satanicos Bo / Eleni Preza

En Digiworks | Atención al cliente vía Whatsapp: la empresa que menos esperaba

HTML5, presente y futuro de la programación web

En la actualidad nos encontramos en un entorno en el que existe una amplia variedad de dispositivos, cada uno con sus especificaciones, arquitectura, sistema operativo, funcionalidades, lenguaje de programación, plataforma de servicios, etc., …

Esta variedad de dispositivos, plataformas y lenguajes determina en muchos casos el alcance de un proyecto y el hardware a utilizar ya que la tendencia inicial suele ser la de utilizar los sistemas nativos al dispositivo, desarrollando código fuente que no es reutilizable entre arquitecturas o dispositivos diferentes y que está fuertemente acoplado al hardware.

 

¿iOS, Android o Windows?

Un ejemplo claro de esta situación, es el caso de las aplicaciones para smartphones y tablets, en el que nos encontramos sin hacer mucho esfuerzo con la dificultad de tener que decidir si trabajar para una versión iOS, Android o Windows, dos de ellas o las tres. Rápidamente, se intuye que para alcanzar el mayor público posible hay que triplicar los esfuerzos o renunciar a parte de la cuota de mercado.

Estos dispositivos, sin embargo, comienzan a tener una característica en común y es que empiezan a implementar y basar sus interfaces de desarrollo en HTML5 y otros estándares web. Ya están empezando a aparecer dispositivos de señalización digital y smartphones que se apoyan de forma nativa en tecnologías web. Además prácticamente cualquier plataforma y dispositivo incorpora un navegador o software que es compatible con el estándar HTML5.

Por otra parte, HTML5 está en continua evolución y cada vez más, las nuevas recomendaciones definidas por la W3C, incorporan nuevas funcionalidades y capacidades que hacen este lenguaje más versátil y potente. De hecho, cada vez son más los proyectos y frameworks de desarrollo disponibles, orientados a soportar tecnologías web, que son liberados por las grandes compañías como Google, Intel, Microsoft, etc.

 

Kits de desarrollo

Ejemplos claros los podemos encontrar en kits de desarrollo como Kinect que en su versión 1.8 ya facilitaba a las aplicaciones HTML5 acceso a este sensor pudiendo de esta manera crear una interfaz de usuario habilitada para Kinect usando HTML5 y JavaScript en un navegador web. Otro ejemplo claro de la puesta en escena de un grande es Intel con su kit de desarrollo XDK y JavaScript / Intel® XDK IoT Edition.

 

En Digiworks, pensamos que en la medida de lo posible, se debe abstraer el software del hardware. Nuestro camino es el uso de tecnologías web que nos permiten desarrollar una vez y reutilizar la mayor parte del código desarrollado para obtener soluciones en diferentes plataformas. Mediante un mismo código fuente, deberemos poder generar una aplicación web, una aplicación para smartphone, smart tv o adaptarla para ser reproducida en un video wall, billboard, changing room, etc, … y todo esto con los mínimos cambios posibles.

 

¿Por qué apostamos por HTML5?

Pues porque es, sin duda, una tendencia futura en el mundo del desarrollo de aplicaciones, es multiplataforma, nos facilita la independencia del hardware, la reutilización de código, la escalabilidad del sistema, el despliegue y mantenimiento de las aplicaciones en múltiples entornos y todo esto bajo unas condiciones de costes óptimas.

 

En Digiworks | Y la factura ¿se puede descargar en pdf?, WordPress 4.1, lo que está por llegar

Imágenes | Yuko Honda, David Martyn Hunt, icerunner,