Pese a ser una de las épocas con mayor índice de emprendedurismo en nuestro país, las empresas que sobreviven a la barrera de los duros inicios no son tantas como cabría esperar. El 80% de las empresas que se crean en España, fracasan antes de sus 2 primeros años, mientras que en torno al 95% no superan los 5 años de vida.
Según datos del INE, en nuestro país cada año mueren más empresas que nacen.
¿Qué se está haciendo mal al emprender en España?
Si te estás planteando crear tu propia empresa, te damos algunas reflexiones sobre cómo atrasar la fecha de caducidad de tu proyecto empresarial.
Uno de los principales errores al emprender suele ser el desconocimiento del mercado donde queremos introducirnos. Si no tenemos claro el tamaño y las características de nuestro mercado difícilmente podremos ofrecer lo que demanda.
Del mismo modo, es básico conocer quién es nuestro cliente, su estilo de vida, sus necesidades, y de qué forma vamos a llegar a él, cómo vamos a darnos a conocer.
En ocasiones, muchos emprendedores se centran en su experiencia profesional previa, en qué saben hacer, y montan un negocio en base a ello, sin tener en cuenta cuáles son realmente las necesidades del cliente.
Por otro lado, se ponen en marcha decenas de negocios similares en mercados que no tienen suficiente demanda para justificarlos. ¿Quién no conoce la clásica calle de escasos vecinos que cuenta con 4 bares prácticamente iguales?
Lo que nos lleva a otro de los errores más comunes al emprender un negocio: desconocer quiénes son nuestros competidores. ¿Cómo podemos entrar en una guerra sin conocer las armas de nuestra competencia, que además cuenta con más experiencia que nosotros?
A esto se une un aspecto esencial: la falta de conocimiento del funcionamiento básico de un negocio, que lleva a cometer errores como hacer previsiones demasiado optimistas, no tener clara la rentabilidad del negocio que se emprende, no disponer de los recursos necesarios para asumir las primeras etapas en las que los ingresos son menores, etc.
Jesús Charlán, consultor en materia empresarial, señala a modo de guía algunas preguntas que todo emprendedor debería hacerse a la hora de poner en marcha su plan de empresa, a partir de las que podemos extraer las siguientes:
Sí, el éxito de un negocio tiene parte de suerte y de estar en el momento justo en el lugar apropiado, pero para saberlo hacer, debemos haber dedicado un gran trabajo previo de planificación, que nos ayude a prever y sortear los posibles obstáculos que surjan durante el camino.
Una buena planificación puede evitar que cometamos fallos que nos lleven al fracaso prematuro de nuestra propia empresa.
¿Te has asegurado de atar todos los cabos antes de lanzarte a la aventura?
Imagen | einsamkeitt / amateol
Digiworks | Mamá, de mayor quiero ser emprendedor
Publicado por: Lorena Blazquez el:30-jul-2012